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Significado del Nueve de Copas invertido

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Mensajes: 


  • Deseo no cumplido

  • Satisfacción ausente

  • Exceso

  • Vanidad

  • Placer vacío

  • Expectativa fallida

  • Suficiencia

  • Falta interior

  • Comodidad sin alegría

  • Deseo reformulado

  • Generosidad ausente

  • Complacencia

  • Deseo mal dirigido

  • Contento

  • Copas a la espalda

Un banco cubierto de azul

Mira lo que hay detrás del hombre y no delante, porque ahí se juega Nueve de Copas invertido. Nueve copas están alineadas sobre un banco curvo cubierto con una tela azul, colocadas bastante por encima de su cabeza. Él está sentado delante, con los brazos cruzados y aire satisfecho, y da la espalda a todo lo que posee. Su sombrero es rojo, su asiento es bajo y de madera, y el fondo es amarillo uniforme.
Nota que esa tela azul oculta lo que hay bajo el banco, así que ves una fila impecable y nada de lo que la sostiene. Invertida, las nueve copas caen detrás de él, fuera de su vista, y no se da cuenta de inmediato. Los brazos cruzados se sueltan. El banco vuelca y la tela azul se levanta, descubriendo por fin lo que tapaba. El asiento bajo pasa por encima de su cabeza, y queda alguien cuya satisfacción descansaba sobre una fila que no estaba mirando. Fíjate además en que su asiento es bajo y de madera mientras las copas están en alto sobre un banco cubierto. Lo que muestras y aquello sobre lo que te sientas no pertenecen al mismo mundo. Y observa que da la espalda a sus propias copas. Están detrás y por encima de su cabeza, es decir fuera de la vista, y no hace falta mucha imaginación para trasladar esa posición.

El deseo cumplido que no llena

Tienes delante la carta del deseo, y en esta posición describe un deseo obtenido que no produce el efecto esperado. Estás en pareja, la relación es la que querías, y el sentimiento que aguardabas no ha llegado nunca. Esa situación cuesta contarla, porque todo va bien y no tienes nada que reprochar a nadie.
Comprueba primero qué deseabas realmente. Muchos obtienen la forma sin el contenido: la relación existe, el reconocimiento social la acompaña, y el vínculo en sí nunca fue el asunto. Comprueba después si estás en condiciones de recibir algo. Una reserva vacía no produce ningún placer, sean cuales sean tus circunstancias, y mucha gente atribuye a su pareja lo que pertenece a su agotamiento. La otra lectura es el exceso: llenas, consumes, acumulas, y nada se deposita. Comprueba también si estás en condiciones de recibir algo. Una reserva vacía no produce placer, y mucha gente atribuye a su pareja lo que pertenece a su agotamiento. Y comprueba si obtuviste la forma sin el contenido. Muchos consiguen la relación y el reconocimiento que la acompaña, y descubren que el vínculo nunca fue el asunto.

El éxito que no llega hasta ti

Las nueve copas están detrás de él, y en el terreno profesional eso describe un éxito que no sientes. El puesto se obtuvo, el objetivo se alcanzó, el nivel de vida está ahí, y no experimentas nada de lo que imaginabas experimentar.
Dos causas se repiten. O nunca marcaste la llegada: al día siguiente del logro la lista volvió a empezar y no se registró nada. O apuntaste a la posición en lugar de al contenido, y una posición no produce ninguna satisfacción duradera porque se compara sin descanso. Mira entonces qué haces realmente con tus días, al margen de tu título. La segunda lectura es la complacencia: estás instalado, ya no corres ningún riesgo, y esta carta te avisa de que una posición cómoda detiene el aprendizaje antes de detener los ingresos. Observa además qué haces con tus días al margen de tu título. Una posición se compara sin descanso; un contenido no, y solo lo segundo se deposita. Y comprueba si marcaste la llegada. Si la lista arranca de nuevo al día siguiente, no queda hueco entre una cosa y otra, y sin ese hueco nada llega a quedarse.

El éxito que no llega hasta ti

Las nueve copas están detrás de él, y en el terreno profesional eso describe un éxito que no sientes. El puesto se obtuvo, el objetivo se alcanzó, el nivel de vida está ahí, y no experimentas nada de lo que imaginabas experimentar.
Dos causas se repiten. O nunca marcaste la llegada: al día siguiente del logro la lista volvió a empezar y no se registró nada. O apuntaste a la posición en lugar de al contenido, y una posición no produce ninguna satisfacción duradera porque se compara sin descanso. Mira entonces qué haces realmente con tus días, al margen de tu título. La segunda lectura es la complacencia: estás instalado, ya no corres ningún riesgo, y esta carta te avisa de que una posición cómoda detiene el aprendizaje antes de detener los ingresos. Observa además qué haces con tus días al margen de tu título. Una posición se compara sin descanso; un contenido no, y solo lo segundo se deposita. Y comprueba si marcaste la llegada. Si la lista arranca de nuevo al día siguiente, no queda hueco entre una cosa y otra, y sin ese hueco nada llega a quedarse.

El nueve en el agua

En este palo el nueve llega como cumplimiento: nueve copas, todas de pie, ninguna vacía. Es la única carta de la baraja donde la abundancia aparece contada y ordenada, y por eso la tradición la llama la carta del deseo concedido.
Invertido, el nueve conserva la cantidad y pierde el disfrute. Lo que tienes sigue ahí, la fila no ha disminuido, y sin embargo no llega a ti, cosa que resulta más desconcertante que una carencia porque no puede señalarse. Cuando se acumulan nueves contigo, comprueba cuándo usaste por última vez algo de lo que posees, porque bajo este número lo habitual no es la falta sino la acumulación sin empleo, y de ahí depende si el remedio es adquirir o emplear. Ten presente que aquí no falta cantidad. La fila sigue completa, y lo que no llega es el disfrute, cosa más desconcertante que una carencia porque no puede señalarse. Y comprueba cuándo usaste por última vez algo de lo que posees. Bajo este número lo habitual no es la falta sino la acumulación sin empleo.

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5 usd
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Cuando Júpiter no encuentra su límite

Júpiter no trae un mecanismo de parada: aumenta lo que encuentra y espera que el límite venga de otro sitio. En Piscis ese otro sitio no existe, porque este signo disuelve precisamente los bordes, así que la combinación entera carece de señal de suficiencia.
Por eso aquí no funciona esperar a sentirte satisfecho: esa sensación no va a llegar por sí sola, y quien la aguarda sigue añadiendo. Lo que sí funciona es fijar la cantidad antes de empezar, no durante, porque dentro del movimiento cualquier límite parecerá arbitrario y encontrarás buenos argumentos para superarlo. Comprueba además si tus excesos coinciden con tus semanas de cansancio, ya que este par cambia descanso por placer sin avisar y tú registras el intercambio bastante después de haberlo hecho. Fija además la cantidad antes de empezar y no durante. Dentro del movimiento cualquier límite parecerá arbitrario y encontrarás argumentos para superarlo. Y no esperes a sentirte satisfecho. Esa señal no va a llegar sola en esta combinación, y quien la aguarda sigue añadiendo indefinidamente.

Los brazos cruzados y las copas detrás

Fíjate en la combinación de dos elementos: sus brazos están cruzados y sus copas están detrás. No sostiene ninguna, no toca ninguna, y su postura cerrada impide además que le llegue nada nuevo.
Eso describe una satisfacción que se administra en lugar de disfrutarse. Las copas están expuestas como en una vitrina, alineadas y en alto, que es una manera de mostrar y no de usar, y los brazos cruzados confirman que el circuito está cerrado en ambas direcciones. Invertida, los brazos se sueltan primero, y esa es la parte favorable de la lámina. Comprueba entonces qué has utilizado realmente este mes de todo lo que posees, porque bajo esta carta la respuesta suele ser nada y ese dato explica el vacío mejor que cualquier reflexión. Observa por último que las copas están dispuestas como en una vitrina. Alineadas y en alto es una manera de mostrar y no de usar. Y comprueba qué has utilizado este mes de todo lo que tienes. La respuesta suele ser nada, y ese dato explica el vacío mejor que cualquier reflexión.

Pedir otra cosa

Reformula tu deseo describiendo el efecto y no el objeto. Escribe qué quieres sentir en lugar de qué quieres obtener, y compara después ambas listas. Muchos descubren que pidieron una cosa capaz de producir el efecto deseado en otra persona, y que su propia versión pedía algo distinto desde el principio.
Usa después lo que ya tienes. Esta carta no te reprocha poseer poco, te señala que no empleas lo que está detrás de ti. Gasta una cantidad en algo que te dé un placer real, invita a alguien, convierte una reserva en experiencia. Y comprueba por último si tu satisfacción depende de una mirada ajena, porque las copas de esta imagen están dispuestas para ser vistas, y cuando nadie mira una fila expuesta deja de producir absolutamente nada. Recuerda además que la tela azul oculta lo que hay bajo el banco. Ves una fila impecable y nada de lo que la sostiene, y eso vale también para lo que otros ven de ti. Y comprueba si tu satisfacción depende de una mirada ajena. Una fila expuesta deja de producir cualquier cosa en cuanto nadie mira.

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